mayo 05, 2007

Un Momento de Inspiración

Es media noche y no tengo ganas de dormir, camino a oscuras por la sala, apreciando un silencio total puedo oír las manecillas del reloj, camino hacia el jardín y percibo el profundo aroma de las flores, y pienso en aquellos momentos de mi vida que marcaron mi corazón, aquellos momentos que hubiesen cambiado por completo toda esta historia melancólica, aquellos momentos que pudieron haber tenido otro final, pero que sencillamente no fueron así, porque simplemente no hice más que quedarme meditabundo, con los brazos cruzados sin alguna razón aparente, cuando debí haber luchado por conseguir aquel amor tan preciado, que se me escapó de las manos por no querer sujetarlo. Pues es así, la vieja historia de aquel libro se repite otra vez, hasta cuando aprenderemos a hacer bien las cosas, pues si bien el conocimiento se mide por la experiencia, hay experiencias que no se olvidan, y dejan huellas que quedarán para siempre marcadas en lo más profundo de nuestro corazón, experiencias que las recordaremos por toda nuestra existencia, para robarnos una sonrisa o para simplemente ponernos melancólicos, que por cierto es lo más común, al menos en esta historia.

Es lindo ser adolescente, es cuando se tienen los más grandes sueños, y se descubre que anhelas en la vida y lo que serás en el futuro. Acabo de leer unas páginas que encontré dentro de un cuaderno que usé para escribir mis memorias en tiempos de colegio, suena curioso pero cuando las leo, me río de las cosas que escribí, pues lo que antes me parecía acertado ahora no tiene mucho sustento. Recordé que había salido prácticamente huyendo de mi casa, escapando de aquel ambiente hostil en el que me había formado, vivía con mi madre, mi hermana y mis abuelos, todo estaba bien, excepto mi madre que no me dejaba ni un minuto de respiro, al gritarme cada vez que me veía por algo que había hecho, o peor aún, por algo sin sentido, sé que las madres quieren lo mejor para nosotros, que aman mucho y dan la vida por sus hijos, y que el amor que sienten es tan grande que a veces por cuidarnos exageran miles de cosas sin importancia, de eso no tengo la menor duda, por eso los gritos y las preocupaciones. Sin embargo, la mía a parte de eso, nunca se acercó a mi lado para tratar de ser mi amiga, para jugar, para reírnos, para abrazarme y hacerme sentir su cariño, siempre tuve un trato demasiado estricto y duro por parte de ella, ella era la que me castigaba, la que me gritaba, e incluso abofeteaba, pero nunca la que me defendía de una riña familiar, ni la que a veces dejaba pasar por alto algún error mío, es por eso que me apoyé más en mis abuelos, y busqué refugio en ellos. Sin embargo, no la culpo por nada, además no tengo el derecho de hacerlo, ni tengo nada contra ella, la quiero mucho, ella es mi madre, y le debo todo lo que soy ahora, es por eso que debo decir 'Te Quiero Mucho Mamá'.

Cambiando de tema, me pregunto si alguna vez que nos encontramos atrapados en ese submundo llamado soledad, encerrados en nuestro propio pensamiento, imaginando cosas que de alguna forma nos hacen olvidar nuestros problemas, ¿Pudimos identificar algo que realmente valga la pena hacer?, y si lo hicimos, entonces ¿Intentamos concretarlo? Y si fue así, nos dimos cuenta que es muy difícil lograr cosas así, es más, aquellas cosas no se cumplen como uno pensaba. Varias veces, pensando a solas, en el asiento trasero del micro o caminando por la calle, imagino cosas que pudieron haber ocurrido, pero que nunca tuvieron un final, como encontrarme en algún momento, en algún lugar, con esa chica que me gusta mucho, y hacernos compañía, y caminar y caminar, y conversar largamente, encontrar un lugar en donde sentarnos, y continuar la plática, sentir que todo esta bien, al menos por ese momento, sentir ese cosquilleo en el estómago que te dice que corres el riesgo de enamorarte de nuevo, y mejor aún, darte cuenta que ella lo siente también, sentir que escaparon de ese mundo lleno de problemas, odios y mentiras, sentir que son felices de verdad, sentir que lo único que quieres es quedarte en esa historia para siempre, y esta tan buena aquella historia que sonríes con una mirada perdida y con un brillo tenue en los ojos, pero luego te das cuenta que todo era producto de tu imaginación, que aquella chica ni siquiera te recuerda, que nunca sucederá aquello que imaginaste y que te haría feliz, que la vida es como es, dura y frágil a la vez.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Un lenguaje muy fluido... me parece muy bueno plasmar esas emociones que a veces nos invaden. Es más , algunas situaciones vividas que se citan en uno de tus párrafos no escapan al sentir que a veces tengo.

Anónimo dijo...

en algunas situaciones q plasmas en tu historia me siento muy identificada....ta chevre!!xDD...obvio es tu historia de alguna u otra manera vivencias y recuerdos...claro algunos significativos...en fin....

Unknown dijo...

toda persona tiene historias inconclusas y es los momentos menos esperados, como en el micro camino a la u , en los q uno anhela el final perfecto para aquella historia q invade tu ser, y solo te dice ... hey estoy aqui EXISTO!..... NECESITO DE TI.. NECESITO UN FINAL NECESITO SABER EL PORQUE ... ES ahi q el poder fantastico de la mente actua para darte el final perfectoo.. y aunque ese final nunca pueda existir.. ahi esta contigo a tu lado y eso nadie te lo quitara...gracias fredy .. me ha hecho recordar mi propia historia y hacer mi propio final, le has dado vida a mi alma, gracias TKM

☺☻♥leslie♥☻☺ dijo...

Hola Freddy estuvo mis bonitas tus historias me hisieron reflexionar sobre mi vida se parece a una de ellas.
bueno espero que sigas asi y sigas escribiendo que gracias a esas historias puedes hacer que las personas puedan reflexionar sobre sus vidas y no estar en un mar de silencio Adios cuidate mucho.


buena suerte!!!


Atte. Leslie